Volvieron los Guns N' Roses

Volvieron los Guns N' Roses y tocaron durante tres horas en Ferro.

El rock duro regresó a Buenos Aires y la banda liderada por Axl brindó un show ante 30 mil personas

La lluvia dio un respiro a Buenos Aires el día domingo, cuando miles de fanáticos se dirigían al estadio de Ferro para disfrutar del regreso de los Guns N' Roses al país. 
La cita prevista para las 21, hora de comienzo del show, terminó siendo a las 22, ante varias pruebas de sonido y pantallas en medio de gritos y abucheos por la demora. Pero sin lugar a dudas, el grupo liderado por Axl logró revertir el clima con sus casi tres horas de Rock n' Roll que estremecieron a sus fans. 
Cuando por fin se apagaron las luces para dar comienzo al recital, el grupo abrió con "Chinese Democracy" y dio pie de inmediato al clásico "Welcome to The Jungle", momento en que toda la ansiedad contenida saltó a la luz, en un campo dividido en dos: el vip o delantero separado del otro. 
A pesar de la inigualable figura de Slash, los Guns no dejaron de ser los Guns, de la gran voz melódica de Axl acompañada por la banda con músicos de gran nivel y con el regreso de un histórico: el bajista del grupo Duff McKagan como miembro invitado, demostraron que los años y los clásicos no pasan de moda. 
"Por favor, todos den un paso hacia atrás, queremos que todos disfruten y no se lastimen", pedía Axl antes de comenzar con hits como "Paradise City" en un recorrido muy completo de toda su carrera. 
Claro que también hubo tiempo para los temas de su último disco de estudio, Chinese Democracy, que entonaron al mejor estilo de los Guns en un marco donde la acústica predominó, con sonido excelente que permitió apreciar hasta los tonos más altos de la voz inigualable de Axl. Eso no ha cambiado a lo largo de los años, cosa que no ocurrió con su apariencia.
Las baladas quedaron para el final, cuando sonaron "November Rain", "Don't Cry" y "Patience" el clima del concierto cambió.
Ya para entonces, Axl había cambiado varias veces sus chaquetas de cuero, que usó cerca de cuatro iguales pero en distinto color, al igual que sus anteojos y gorros.
Así, coronó su quinta visita al país, la última en el año 2011 en el Estadio Único de La Plata, y demostró que aunque la música evoluciona y falten miembros originales de la banda, la mística de Guns N' Roses no morirá jamás.


Fuente: rock.com.ar